La artrosis, también conocida como osteoartritis, es una afección degenerativa que afecta comúnmente a los gatos mayores. Aunque a menudo se pasa por alto, la artrosis puede causar dolor y malestar significativos en nuestros felinos. Aquí te enseñamos una lista de 10 señales de que tu gato puede estar padeciendo de artrosis:
1. Cambios en el comportamiento:
Observa si tu gato muestra una reducción en su actividad general. ¿Pasa más tiempo durmiendo o menos tiempo jugando? Los cambios en el comportamiento pueden indicar que tu gato está experimentando dolor o incomodidad debido a la artrosis.
2. Dificultad para movilizarse:
Presta atención a cómo se mueve tu gato. ¿Tiene dificultades para saltar sobre muebles o escalones que antes no le suponían un problema? ¿Arrastra las patas traseras o muestra rigidez al levantarse después de descansar? Estos signos pueden indicar dolor en las articulaciones.
3. Cambios en los hábitos de aseo:
Los gatos son criaturas extremadamente limpias. Si notas que tu gato ha dejado de acicalarse adecuadamente, especialmente en áreas como la espalda o las patas, esto podría ser un signo de que experimenta dolor al estirarse para alcanzar esas áreas.

4. Cojera o coordinación deficiente:
La cojera puede ser un signo de dolor en las articulaciones y una falta de coordinación puede indicar una disminución en la función motora debido a la artrosis.
5. Cambios en la orina y defecación:
Algunos gatos con artrosis pueden evitar usar la caja de arena si les resulta doloroso agacharse o entrar y salir de ella.
6. Molestia al ser manipulado:
Ten cuidado si notas que tiene alguna de estas reacciones cuando se le tocan ciertas áreas del cuerpo:
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- Agresividad
- Quejidos
- Rigidez
7. Cambios en la postura:
Observa si tu gato adopta una postura encorvada o se sienta de manera diferente de lo habitual. Los cambios en la postura pueden ser una respuesta al dolor en las articulaciones.
